El automovilismo mundial está de luto. Alan Jones, el último piloto australiano en ganar un campeonato mundial de Fórmula 1 y el primero en hacerlo con Williams, falleció a los 80 años tras una breve enfermedad. La noticia fue confirmada por su esposa, Amanda Butler-Davis, a través de un comunicado difundido por Motorsport Australia.
Jones, quien había cumplido 80 años el lunes, deja un legado imborrable en el deporte motor. Ganó 12 Grandes Premios en su carrera y compitió profesionalmente en otras categorías hasta 2002.
Una carrera de leyenda
Alan Jones nació en Melbourne, Australia, y desde joven mostró su talento al volante. Debutó en la Fórmula 1 en 1975 con el equipo Hesketh en el Gran Premio de España, iniciando así una trayectoria de 116 carreras en la máxima categoría.
Su primera victoria llegó en 1977 con el equipo Shadow en el Gran Premio de Austria. Al año siguiente se unió a Williams, equipo con el que alcanzaría la gloria.
En 1979 terminó tercero en el campeonato de pilotos, y en 1980 dominó la temporada con cinco victorias y podios en casi todas las carreras que completó, coronándose campeón del mundo por delante de Nelson Piquet. Aquel título fue el primero de los siete que Williams ha logrado en su historia.
Jones se convirtió en el segundo australiano en ganar el campeonato de F1, después de Jack Brabham (1959, 1960 y 1966). Hasta la fecha, es el último piloto de su país en triunfar en el Gran Premio de Australia, cuando la carrera no formaba parte del campeonato mundial, en 1980 en el circuito de Calder Park, en Melbourne.
En 1981 finalizó tercero en el campeonato, con una victoria en Las Vegas que sería la última de su carrera en F1. Se retiró al final de esa temporada, aunque tuvo un breve regreso con Arrows en 1983 y luego con Haas en 1985 y 1986, sin los mismos resultados.
Tras su retirada de la F1, Jones siguió compitiendo en turismos y resistencia, principalmente en Australia, y se convirtió en un comentarista muy popular en la televisión de su país.
Reacciones y legado
La noticia ha conmocionado al mundo del automovilismo. Su esposa, Amanda Butler-Davis, expresó: “Estamos profundamente entristecidos al anunciar el fallecimiento de nuestro querido Alan, quien murió el 5 de noviembre tras una breve enfermedad. Será extrañado y recordado con cariño por quienes lo conocieron, así como por los muchos fanáticos cuyo apoyo siempre agradeció”.
Y agregó: “Alan dedicó su vida al automovilismo, construyendo un legado que perdurará a través de las innumerables personas que tocó en el camino. A través de sus logros, pasión y carácter inconfundible, tanto dentro como fuera de la pista, Alan dejó una marca duradera en el deporte a nivel nacional y global”.
El legado de Jones trasciende las pistas. Fue una figura clave en el crecimiento de la F1 en Australia y un referente para generaciones de pilotos. Su estilo agresivo y carismático lo convirtieron en uno de los personajes más queridos del paddock.
El adiós a un campeón
La Fórmula 1 se prepara para rendir homenaje a Jones en el próximo Gran Premio de Brasil, que se disputa este fin de semana en el Autódromo José Carlos Pace de São Paulo. Se espera un minuto de silencio en su memoria y muestras de cariño por parte de pilotos, equipos y aficionados.
Alan Jones será recordado como uno de los grandes de la F1, un campeón que puso a Australia en lo más alto y que dejó una huella imborrable en la historia del automovilismo. Descanse en paz.

