Sebastian Vettel abrió el libro de su historia en la Fórmula 1. En el nuevo documental Being Sebastian Vettel, producido por ARD, el tetracampeón mundial repasó sus inicios y reveló cómo el fabricante alemán BMW lo respaldó al principio, pero luego lo dejó ir. La historia es de esas que demuestran que el talento necesita algo más que velocidad: necesita confianza y un camino claro.
El sueño truncado con BMW
Vettel recordó que su contrato con BMW incluía una cláusula para tener un asiento en Fórmula 1. “Al final, toda la historia con BMW no salió como estaba planeado. Ya tenía un pie dentro porque mi contrato estipulaba que obtendría un asiento en F1. Pero eso nunca se materializó”, confesó el alemán.
Su primera aparición en un fin de semana de Gran Premio fue en los entrenamientos libres del GP de Turquía 2006, en Estambul, donde de inmediato marcó el mejor tiempo. Un año después, en 2007, debutó en carrera con BMW Sauber en el GP de Estados Unidos, en Indianápolis, sustituyendo al lesionado Robert Kubica. Y vaya debut: sumó su primer punto mundialista.
Pero ahí se acabó. BMW dejó ir a Vettel. En el documental, el piloto explicó las razones: “Durante mi tiempo en Sauber corría el ‘rumor’ de que Sebastian no era tan rápido ni tan bueno. Y sí, entiendo cómo la gente pudo llevarse esa impresión. Quizá hasta había algo de cierto, porque necesité un poco de tiempo antes de que todo hiciera clic”.
“Luego la situación dio un giro total porque, del lado de BMW, no diría que había menos interés, pero simplemente no había el mismo empuje detrás”, agregó. Lo que le faltaba era una ruta clara: “Aquí está tu asiento. El año que viene haremos esto, el siguiente aquello”.
Red Bull y la apuesta que lo cambió todo
Esa oportunidad la encontró en la organización Red Bull. Apenas unas semanas después de su debut con BMW Sauber, Vettel se convirtió en piloto de tiempo completo de Toro Rosso. Helmut Marko, exasesor de motorsport de Red Bull, contó en el documental: “Gracias a Dios que la gente de Sauber no estaba convencida de las habilidades de Vettel, lo que nos permitió ficharlo. Y entonces quedó claro que aquí había alguien que no solo tenía velocidad, sino también capacidad técnica y disposición para trabajar duro”.
Según Vettel, el movimiento se decidió en la cúpula de Red Bull: “Al final, Dietrich Mateschitz dio el golpe en la mesa y dijo: ‘No perdamos mucho tiempo discutiendo esto. Denle una oportunidad al chavo. Si funciona, excelente. Si no, ni modo’”.
Monza 2008: la victoria que lo puso en el mapa
Lo bien que funcionó quedó claro poco más de un año después, cuando Vettel logró una victoria sensacional en el GP de Italia 2008 en Monza, la primera para un equipo propiedad de Red Bull. En el documental, Lewis Hamilton opinó: “Creo que fue un momento decisivo, que demostró que este tipo tenía lo necesario para ser campeón del mundo”. Marko añadió que “fue gracias a ese éxito que lo llevamos a Red Bull al año siguiente”.
Con Red Bull, Vettel también aseguró la primera victoria en la historia del equipo, antes de coronarse campeón mundial por primera vez en 2010. Para entonces, BMW ya se había retirado de la F1.
Vettel reconoció que también influyó “cierta dosis de suerte” en cómo se desarrolló su carrera: “Tener a las personas correctas alrededor en el momento correcto, que pasen las cosas correctas, y demás. Pero aún así tienes que rendir. Y creo que mucho de lo que llamamos suerte está en realidad en tus propias manos”.
Un documental que repasa su trayectoria
El documental Being Sebastian Vettel no solo aborda sus inicios, sino también su evolución como piloto y sus causas fuera de la pista. Vettel, quien se retiró de la F1 al final de 2022, ha sido vocal sobre temas como la sostenibilidad y la justicia social. En el filme, también reflexiona sobre el futuro del deporte y su papel como padre y activista.
La historia de Vettel es un recordatorio de que el talento joven necesita algo más que un contrato: necesita confianza y un plan. BMW dudó; Red Bull apostó. Y el resto es historia.

