Los baches del Circuito de las Américas se convirtieron en el tema más caliente del paddock este fin de semana en Austin. Y Max Verstappen, lejos de quedarse callado, subió el tono: primero calificó las condiciones de “inaceptables” y “fuera de control”, y ahora lanzó una invitación directa a Bobby Epstein, presidente del COTA, para que se suba a su Red Bull y compruebe en carne propia de qué se quejan los pilotos.
El problema de fondo: un suelo que se mueve
La pista texana está construida sobre la famosa arcilla de alta plasticidad de Texas, un terreno que se expande y se contrae con los cambios de humedad. Ese efecto de encogimiento y expansión es el que provoca que el asfalto se ondulé y aparezcan los baches que tanto molestan a los pilotos.
No es que no se haya intentado arreglar. Hace dos años se repavimentó por completo la pista, y antes de este evento se hicieron dos intervenciones más: se volvió a pavimentar el tramo entre las curvas 9 y 11, y se trabajó para eliminar los peores baches entre las curvas 12 y 19. Según los pilotos, sin embargo, eso no alcanza.
Verstappen: “Hay curvas que son realmente inaceptables”
El neerlandés ya había descrito las condiciones el jueves como “inaceptables” y “fuera de control”. El sábado, después de la clasificación, reveló que está tomando analgésicos todos los días en Austin, y que Lando Norris necesita pastillas para el dolor de cabeza en cada sesión.
Cuando se le preguntó por las zonas más críticas, Verstappen fue específico:
- Curva 1: un bache enorme justo en la frenada.
- Curva 19: otro bache bastante peligroso.
- Tramo rápido entre las curvas 4 y 5: una zona de altísima velocidad con ondulaciones muy marcadas.
“Las curvas 1 y 19 son realmente malas, pero también todo ese tramo rápido entre las curvas 4 y 5, hay baches enormes ahí… Claro que entiendo que el suelo aquí es un problema, pero eso es algo que debieron haber previsto antes. Eso no debería ser una excusa”, dijo Verstappen.
Más allá del desgaste físico, el riesgo es real. Varios pilotos han estado cerca de perder el control en las Eses durante las prácticas, y un accidente a alta velocidad en esa secuencia podría tener consecuencias graves. “Sí, esas son cosas que realmente no deberían pasar a esas velocidades, cuando el auto toca fondo así”, agregó.
La respuesta de Epstein y la réplica del campeón
Bobby Epstein, presidente del COTA, respondió a los primeros comentarios de Verstappen diciendo que la situación no era tan grave como la pintaba el neerlandés. “No nos sentimos bien porque hay un bache en la parte baja de la curva 1. No lo sabíamos hasta esta semana. Lo habríamos arreglado. Pero las otras cosas de las que habló Max, todos los baches alrededor de la pista, los hemos arreglado. La pista está en muy buena forma”, declaró a ESPN.
Epstein incluso anticipó que Verstappen cambiaría de opinión después de las prácticas del viernes: “Max no dice que estoy equivocado muchas veces, pero también tiene razón muchas veces. Suele ser muy franco y aprecio eso de él. No tuve problema con que dijera lo que dijo, pero creo que podría sorprenderse en algunas áreas, que los baches que pensaba que estaban aquí ya no están”.
Sin embargo, cuando esas declaraciones se le pusieron enfrente a Verstappen después de la clasificación, el cuatro veces campeón del mundo no cambió de parecer. Al contrario, respondió con una invitación directa: “Lo invito a manejar mi auto. Creo que tendría que bajarse después de cinco vueltas y no podría ni caminar”.
La propuesta drástica: excavar y reconstruir
Verstappen no se quedó en la queja. El jueves ya había dicho que los pilotos de F1 no deberían tener que aceptar estas condiciones por el daño que sufren sus columnas vertebrales, y después de la clasificación lanzó una propuesta concreta para los próximos años.
“Puedes poner otra capa de asfalto, pero uno o dos años después tendrás el mismo problema, así que hay que mirar más profundo. Creo que la FIA y la Fórmula 1 también deberían ser más estrictas con eso. Entiendo que todo cuesta mucho dinero, pero esto es realmente poner una curita sobre el problema. Hay que excavar todo y poner una base adecuada si sabes que el suelo debajo se está moviendo”, sentenció.
¿Qué sigue para el fin de semana?
La carrera se disputa este domingo 25 de octubre a las 14:00 h, hora del centro de México, y será la prueba definitiva para ver si los baches complican las cosas en ritmo de competencia. Los pilotos ya advirtieron que el desgaste físico es alto y que la seguridad está en juego en las zonas rápidas.
Por lo pronto, el debate está servido: el circuito presume de haber arreglado lo que estaba en sus manos, mientras el campeón insiste en que el problema es estructural y que la solución no es maquillaje, sino una reconstrucción de fondo. Y con la carrera en puerta, el tema de los baches en COTA promete seguir dando de qué hablar.

