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lunes, 26 de octubre de 2026
Motor

Guerra en Talladega: Hamlin explota contra su compañero de equipo

Denny Hamlin y Bubba Wallace protagonizan tensos momentos por radio en Talladega. La cooperación entre compañeros de equipo se rompe en plena lucha por el título.

Por Editor En el asfalto3 min de lectura0 comentarios
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Cortesía
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Talladega se supone que es un lugar donde los compañeros de equipo de NASCAR se ayudan. Pero el domingo, esa cooperación tuvo sus límites. Dos incidentes separados durante la primera etapa de las YellaWood 500 dejaron al descubierto una frustración importante dentro del campamento de Toyota. Denny Hamlin arremetió contra su compañero de Joe Gibbs Racing, Chase Briscoe, por un cambio de carril, mientras que Bubba Wallace se negó a ayudar a su compañero de 23XI Racing, Tyler Reddick.

Ninguna de las disputas terminó en choque. Ambas se redujeron a la misma pregunta incómoda: ¿cuánto debe sacrificar un piloto para ayudar a otro?

Denny Hamlin explota contra Chase Briscoe por movimiento en Talladega

La frustración de Hamlin estalló durante la Etapa 1 mientras los pilotos de Toyota intentaban navegar por los carriles de drafting de Talladega. Briscoe se movió al carril exterior para unirse a un grupo de Chevrolet, y su compañero de Joe Gibbs Racing, Ty Gibbs, lo siguió. Ese movimiento dejó a Hamlin sin la ayuda de drafting que esperaba, costándole posiciones valiosas.

Su reacción por la radio del auto número 11 fue inmediata: “Maldito 19, estoy harto de esta mierda. Es el peor”, dijo Hamlin, refiriéndose al número del auto de Briscoe.

El momento fue particularmente revelador. Ambos pilotos llegaron a Talladega en la lucha por el campeonato, lo que significa que ayudar a un compañero también podría significar ayudar a alguien a quien intentas vencer por el título. Briscoe terminó la Etapa 1 en séptimo lugar, mientras que Hamlin se quedó sin puntos de etapa.

Bubba Wallace se niega a ayudar a Tyler Reddick

La frustración no se limitó a Joe Gibbs Racing. Durante la misma etapa, 23XI Racing le pidió a Wallace que ayudara a Reddick, quien enfrentaba una escasez de combustible después de que su equipo, según se informó, no logró llenar completamente su auto.

Con aproximadamente 20 vueltas restantes en la etapa, le pidieron a Wallace que empujara a Reddick para que su compañero pudiera conservar suficiente combustible y llegar al final de la etapa. Wallace no estaba interesado en asumir la responsabilidad del problema de otro equipo.

Según informes de radio, se opuso a la solicitud, argumentando que el llenado incompleto de combustible de Reddick no era su problema.

Las implicaciones para el campeonato añadieron otra capa. Reddick seguía luchando por el título de la Cup Series, mientras que Wallace ya no estaba en la contienda. Eso hacía comprensible la petición desde la perspectiva del equipo, pero también significaba pedirle a Wallace que comprometiera su propia carrera para ayudar a la candidatura al campeonato de otro.

¿Qué significa esto para el equipo Toyota?

Ninguno de los incidentes señala necesariamente una ruptura duradera entre compañeros de equipo. Los pilotos discuten rutinariamente por la radio, especialmente en superspeedways donde un solo movimiento puede costar el impulso de toda una línea.

Sin embargo, los intercambios del domingo ilustraron lo rápido que la cooperación entre fabricantes puede complicarse cuando los intereses individuales chocan. Y con solo dos carreras restantes en la lucha por el campeonato, esas prioridades en competencia no van a desaparecer.

Para los fanáticos de NASCAR en México y Estados Unidos, estos momentos muestran la intensidad y la presión que enfrentan los pilotos cuando el título está en juego. La próxima carrera será clave para ver si estos roces afectan el desempeño del equipo Toyota en la recta final de la temporada.

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