Isack Hadjar no se guardó nada. El piloto de Red Bull explotó contra el diseño del clutch de su monoplaza después de otro arranque desastroso en el Gran Premio de Estados Unidos, disputado este domingo en el Circuito de las Américas, en Austin. Hadjar, que largaba tercero, cayó hasta la quinta posición en los primeros metros y terminó la carrera en sexto lugar.
Un clutch que no aguanta las temperaturas
Visiblemente frustrado, Hadjar explicó que el problema no es nuevo y que ya se ha convertido en una constante. “El clutch necesita un rediseño porque en este momento es demasiado frágil, no está lidiando bien con las temperaturas”, declaró el piloto a los medios después de la carrera. “Es una verdadera lucha”.
El francés fue más allá y señaló que, a pesar de seguir el procedimiento al pie de la letra, el embrague no responde como debería. “Hago todo perfecto en términos de procedimiento y luego simplemente tengo una sobreentrega del clutch. Estas cosas que están fuera de mi control me están empezando a hartar”, agregó.
La frustración de Hadjar es comprensible. En una categoría donde las décimas de segundo lo son todo, perder dos posiciones en la salida puede arruinar una estrategia completa. Y no es la primera vez que el clutch de Red Bull le juega una mala pasada.
Problemas más allá del clutch
Pero el calvario de Hadjar no terminó en la salida. El piloto también criticó la decisión del equipo de montarle el compuesto duro para su segundo stint. “Tengo mala cobertura de radio, no puedo escuchar lo que pasa en los pits”, relató. “Luego salgo de boxes con el mapa equivocado y pierdo un segundo por vuelta con ese neumático duro”.
Hadjar dejó claro que la combinación de factores —clutch defectuoso, comunicación deficiente y estrategia errónea— lo dejó sin armas para pelear por un mejor resultado. “Es frustrante porque el auto tiene ritmo, pero no podemos aprovecharlo”, sentenció.
Verstappen también sufrió
Su compañero de equipo, Max Verstappen, no tuvo una tarde mucho mejor. El neerlandés terminó tercero, pero también arrastró problemas desde la salida. “Fue lo mismo de siempre en el arranque, el problema que tenemos”, comentó el campeón del mundo. “Pero luego el ritmo simplemente no está donde queremos”.
Verstappen señaló que los compuestos más blandos no funcionaron como se esperaba en carrera, algo inusual para él. “Por alguna razón, los neumáticos blandos este fin de semana no parecían funcionar bien en la carrera por primera vez en mucho tiempo. Así que estábamos con los neumáticos equivocados”, explicó. “También creo que la forma en que usamos los neumáticos en la carrera fue al revés, así que muy rápido se hizo evidente que teníamos que hacer dos paradas”.
El neerlandés también mencionó problemas con la unidad de potencia, que afectaron su consistencia vuelta tras vuelta. “La unidad de potencia no ha sido consistente en todo el fin de semana, así que vuelta tras vuelta, curva tras curva, tengo diferentes tipos de problemas con el frenado del motor o los cambios, así que no puedo ser consistente. Eso lo hace muy difícil”, detalló.
Sin ritmo para ganar
A pesar de los contratiempos, Verstappen fue honesto y reconoció que su auto no tenía el ritmo necesario para pelear por la victoria. “Incluso si hubiéramos hecho los neumáticos en el orden correcto o elegido los compuestos correctos, no creo que tuviéramos el ritmo de Kimi [Antonelli]”, admitió. “Pero quizás podríamos haber sido segundos”.
El piloto de Red Bull venía de ganar los dos grandes premios anteriores, pero en Austin se topó con un muro. La racha se cortó y las dudas sobre el rendimiento del RB22 en condiciones de carrera vuelven a aparecer.
¿Qué sigue para Red Bull?
El equipo austriaco se lleva de Austin una buena cantidad de tareas pendientes. El clutch, la comunicación por radio, la estrategia de neumáticos y la consistencia de la unidad de potencia son solo algunos de los frentes abiertos. Hadjar, por su parte, dejó claro que no piensa quedarse callado si la situación se repite.
Con la temporada 2026 entrando en su recta final, Red Bull necesita reaccionar rápido si quiere mantener a sus pilotos en la pelea por el campeonato. Porque un clutch frágil y una radio que no funciona no son propios de un equipo que aspira a todo.

