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domingo, 25 de octubre de 2026
Motor

Verstappen explota contra Red Bull: “Es un desastre”

Max Verstappen terminó tercero en el GP de Estados Unidos y arremetió contra los radios de Red Bull. Antonelli ganó y acaricia el título 2026.

Por Editor En el asfalto5 min de lectura0 comentarios
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Cortesía
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Max Verstappen se subió al podio del Gran Premio de Estados Unidos, pero bajó de su Red Bull con la cara de alguien que acabó de pelear con su propio equipo. El neerlandés terminó tercero en el Circuito de las Américas, detrás del ganador Kimi Antonelli y de Charles Leclerc, en una carrera donde los problemas de comunicación por radio volvieron a hacer de las suyas.

Y no fue solo cosa suya. Su compañero Isack Hadjar, que cruzó la meta en sexto lugar después de caer desde la tercera posición en la primera vuelta, también sufrió para escuchar a sus ingenieros y hasta salió de pits con la configuración de motor equivocada, probablemente por no haber escuchado bien las indicaciones.

El radio de Red Bull, otra vez en el ojo del huracán

En la conferencia de prensa posterior a la carrera, a Verstappen le preguntaron qué tan frustrante era enfrentar este tipo de fallas por segunda vez. El cuatro veces campeón no se quedó callado y corrigió al periodista de inmediato:

“No es la segunda vez. Ya van no sé cuántas este año. Quizá deberíamos empezar a comunicarnos en lenguaje de señas. Probablemente también sale más barato. Es un desastre. Sí, es un desastre. Es realmente frustrante, la verdad”, soltó el neerlandés.

El tono lo dice todo. Verstappen no se guardó nada y dejó claro que la paciencia con el equipo de radios de Red Bull ya se agotó. Y es que no es la primera vez en la temporada que el neerlandés pierde comunicación con el muro de pits en momentos clave.

Hadjar también pagó las consecuencias

El novato francés vivió su propia pesadilla. Después de arrancar fuerte y colocarse tercero en la primera vuelta, terminó sexto y con la sensación de que el radio le costó varias posiciones.

“Y luego tengo mala cobertura de radio. No puedo escuchar lo que pasa en los pits. Salgo de los pits con el mapa equivocado”, declaró Hadjar. Un error de configuración que, en una categoría donde cada décima cuenta, puede significar la diferencia entre pelear por el podio o conformarse con los puntos.

Los otros fantasmas del fin de semana

El radio fue solo uno de los varios problemas que Verstappen enumeró al terminar la carrera. El neerlandés también se mostró molesto con las elecciones de llantas del equipo, lamentó una parada en pits lenta y señaló un comportamiento inconsistente de la unidad de potencia.

“Demasiados problemas con la unidad de potencia, donde había un comportamiento muy inconsistente en las curvas, cada vuelta, cada curva, un comportamiento diferente. Así que no puedes construir un ritmo, no puedes tener ningún tipo de consistencia en el auto. Tuve una parada en pits lenta. Sí, demasiadas cosas hoy que simplemente no salieron bien”, explicó.

Ese comportamiento errático del motor le impidió encontrar el ritmo que lo llevó a ganar en Sepang y Singapur en las dos fechas anteriores. La racha de dos victorias consecutivas se cortó en Austin y, para colmo, el podio llegó con un poco de fortuna.

“Aún logramos subir al podio, quizá un poco de suerte con el VSC al final, pero lo tomo”, reconoció.

Antonelli acaricia el título y Verstappen dice adiós

El podio en Austin fue el décimo de la temporada para Verstappen, pero ya no le alcanza para pelear por el campeonato. Con cinco fechas por disputar, el neerlandés quedó matemáticamente fuera de la contienda por el título 2026.

El gran beneficiado es Kimi Antonelli. Si el piloto de Mercedes termina entre los primeros nueve en el Gran Premio de México del próximo fin de semana, se coronará campeón mundial de Fórmula 1. Una definición que podría darse en suelo mexicano, nada menos.

Red Bull, mientras tanto, llegó a Austin peleando con McLaren por el tercer lugar del campeonato de constructores, y Verstappen admitió que el equipo quedó por debajo de su nivel habitual.

“Normalmente somos muy buenos en estas cosas, pero hoy no lo fuimos”, cerró.

¿Qué sigue para Red Bull?

La escudería de las bebidas energéticas tiene una semana para recomponer el camino antes de llegar al Autódromo Hermanos Rodríguez, donde la altura de la Ciudad de México siempre pone a prueba la fiabilidad de las unidades de potencia y la comunicación entre piloto e ingenieros.

Si los radios siguen fallando en México, Verstappen ya dejó claro cuál será su plan B: aprender lenguaje de señas. Y aunque suene a broma, el nivel de frustración del neerlandés es real. Con el título fuera de alcance, lo que queda para Red Bull es salvar el honor en el campeonato de constructores y arreglar esos detalles que hoy le costaron caro en Austin.

La carrera se corrió este domingo en el Circuito de las Américas, con bandera a cuadros para Antonelli y un podio que a Verstappen le supo amargo. El neerlandés se llevó los puntos, pero se fue con la sensación de que su equipo le jugó en contra desde la cabina hasta el muro de pits.

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