Charles Leclerc no se anda con rodeos. En la antesala del Gran Premio de Estados Unidos, el monegasco dejó claro que él y Lewis Hamilton saben perfectamente dónde está el límite en la pista, aunque no haya una regla escrita para la temida curva 1 del Circuito de las Américas (COTA).
La relación entre los pilotos de Ferrari ha sido uno de los temas candentes de la temporada. Desde el incidente en Monza, donde Leclerc empujó a Hamilton hacia la grava en la primera vuelta, hasta las órdenes de equipo ignoradas en Singapur, la armonía en el garaje italiano ha crujido más de una vez. Ahora, con ambos clasificados en cuarta y quinta posición para la carrera de este domingo, todos los ojos están puestos en la salida.
El fantasma de Monza y la curva 1 de COTA
La primera curva de COTA es un punto de conflicto histórico. Es una curva a la izquierda muy cerrada en lo alto de la colina, donde el pelotón se comprime y cualquier movimiento agresivo termina en contacto. El año pasado, Lando Norris y Oscar Piastri protagonizaron un choque en la sprint que dejó vía libre a Max Verstappen.
Leclerc y Hamilton no saldrán uno al lado del otro, pero lo suficientemente cerca como para enredarse en la frenada. Tras el incidente de Monza, el jefe de equipo Fred Vasseur mantuvo conversaciones privadas para limar asperezas. Sin embargo, Leclerc asegura que no hay nuevas normas para Austin.
“No, sabemos cuál es la línea que no hay que cruzar”, declaró el monegasco tras la clasificación. “Y de nuevo, creo que hemos tenido ocasiones a lo largo del año en las que yo la he cruzado, Lewis la ha cruzado, y no queremos ver eso, así que está claro”.
Paralelismos con el drama de McLaren
La situación en Monza tiene similitudes con lo ocurrido en COTA la temporada pasada entre los McLaren. En ambos casos, un grupo de autos se aproxima a una zona de frenada complicada y un piloto ejecuta un movimiento agresivo para reclamar la trazada. En el caso de Piastri, se pasó de frenada y al intentar recuperar la posición fue tocado por Nico Hulkenberg, lo que provocó el accidente con Norris. En Monza, Hamilton colocó su auto de tal manera que Leclerc no tuvo más opción que ceder o sacarlo de pista. Leclerc eligió lo segundo.
El resultado fue un auto de Ferrari en la grava y un Hamilton visiblemente molesto. Vasseur, que nunca critica a sus pilotos en público, tuvo que lidiar con la situación. Dos semanas después, en Singapur, Hamilton ignoró una orden de entrar a boxes durante un período de auto de seguridad virtual, lo que habría supuesto quedar detrás de Leclerc el resto de la carrera. Hamilton esperaba otra neutralización que nunca llegó.
¿Trabajo en equipo en Austin?
Más allá de la tensión, la pregunta es si Ferrari puede permitirse el lujo de que sus pilotos se peleen en pista. Ambos siguen con opciones matemáticas al campeonato, aunque las de Leclerc son más remotas. En Singapur, podían colaborar para frenar a los rivales, pero en COTA el trazado es más abierto y las tácticas de equipo pierden sentido.
Leclerc no descartó ayudar a Hamilton si la situación lo requiere, pero fue evasivo: “Siempre es importante [el trabajo en equipo]. No creo que en una pista como esta haya algo como en Singapur, donde puedas frenar a otro equipo o lo que sea. Pero obviamente mantenerse alejados el uno del otro siempre es bueno, no importa dónde estemos”.
La carrera se disputa este domingo 25 de octubre a las 14:00 h, hora del centro de México. Los pilotos de Ferrari arrancarán desde la cuarta y quinta plaza, con el objetivo de sumar puntos valiosos para el equipo, pero con la mirada puesta en no repetir episodios pasados.
Lo que está en juego
La temporada 2026 de Fórmula 1 entra en su recta final y cada punto cuenta. Ferrari necesita maximizar el rendimiento de sus dos autos, pero la rivalidad interna podría jugar en contra. La relación Leclerc-Hamilton ha sido analizada hasta la saciedad, y cualquier chispa en la pista volverá a encender los titulares.
Por ahora, ambos pilotos han enviado un mensaje de calma. Pero en la Fórmula 1, la paz dura lo que dura la primera frenada. Y en COTA, la curva 1 es el escenario perfecto para que los fantasmas del pasado regresen.

