Seattle se puso las pilas con la movilidad eléctrica y arrancó un programa para instalar cientos de cargadores para autos eléctricos en las banquetas. La idea es facilitar la carga a quienes no tienen cochera propia, sobre todo a los que viven en departamentos. Y lo más interesante: los propios vecinos van a decidir dónde se colocan.
¿Cómo funciona el programa?
La ciudad de Seattle lanzó una iniciativa para llevar cargadores de Nivel 2 a las calles residenciales. Estos cargadores son los que se usan en casa o en estacionamientos públicos y recargan más rápido que un enchufe normal, pero más lento que un cargador rápido de carretera. La instalación será en la banqueta, cerca de donde la gente estaciona su auto.
Lo novedoso es que los residentes podrán votar o sugerir las ubicaciones. La ciudad va a tomar en cuenta esas propuestas y dará prioridad a las zonas donde hay edificios de departamentos, porque ahí es más difícil instalar un cargador propio.
¿Por qué es importante?
Uno de los frenos para comprar un auto eléctrico es no tener dónde cargarlo. En México y en muchas ciudades de Latinoamérica pasa algo similar: si vives en departamento y no tienes estacionamiento con enchufe, la cosa se complica. Seattle quiere resolver ese problema llevando la carga a la calle.
Además, este tipo de programas ayuda a que más gente se anime a cambiar a un vehículo eléctrico, sobre todo en zonas urbanas donde las distancias son cortas y el auto se usa para el día a día.
Nivel 2: ¿qué son y cuánto tardan?
Los cargadores de Nivel 2 son los más comunes para carga residencial y pública. Funcionan con corriente alterna y pueden recargar la batería de un auto eléctrico en unas 4 a 8 horas, dependiendo del tamaño de la batería y la potencia del cargador. No son tan rápidos como los de carga rápida (Nivel 3), pero son ideales para dejar el auto cargando durante la noche o mientras trabajas.
En Seattle, la mayoría de los usuarios podrían cargar su auto mientras duermen o mientras están en casa, sin necesidad de buscar una estación de carga rápida.
¿Llegará a México?
Por ahora, este programa es exclusivo de Seattle. Sin embargo, es un modelo que podría inspirar a ciudades mexicanas como la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, donde cada vez hay más autos eléctricos y la infraestructura de carga todavía es limitada. En México, marcas como Nissan, Chevrolet, BYD y MG están empujando la venta de eléctricos e híbridos, pero la falta de cargadores públicos sigue siendo un reto.
Si este tipo de iniciativas se replican, podrían facilitar la transición hacia la movilidad eléctrica en las ciudades latinoamericanas.
¿Qué sigue?
Seattle aún no ha detallado cuántos cargadores exactamente se instalarán ni el presupuesto, pero se espera que el proceso de selección de ubicaciones comience en los próximos meses. Los interesados podrán participar a través de los canales que la ciudad habilitará.
Mientras tanto, en México seguimos esperando que este tipo de soluciones lleguen a nuestras calles. ¿Te gustaría que tu ciudad tuviera cargadores en la banqueta? Sin duda sería un gran paso para los que vivimos en departamento.

