Elon Musk volvió a encender la polémica en redes sociales. El CEO de Tesla anunció que el servicio de robotaxis en Austin, Texas, extenderá su horario de operación hasta las 11 de la noche, una hora más tarde de lo habitual. Pero lo que parecía una simple actualización de servicio terminó destapando una confesión inesperada: el verdadero obstáculo para que los robotaxis operen toda la noche no es el clima ni el tráfico, sino las mascotas. Sí, como lo lees: gatitos grises sobre asfalto gris en plena oscuridad.
El problema de visibilidad nocturna
Musk lo dijo sin rodeos en su cuenta de X el pasado 3 de octubre: “Lo principal que intentamos resolver es asegurarnos de no atropellar mascotas cuando son difíciles de ver de noche. Literalmente, tratamos de evitar gatitos grises en asfalto gris a oscuras”. La frase, aunque suene a broma, resume un desafío técnico real para los sistemas de conducción autónoma que dependen exclusivamente de cámaras.
Las cámaras necesitan luz y contraste para distinguir un objeto de su entorno. Un animal gris sobre pavimento gris, con una iluminación pobre, deja al sistema de visión prácticamente sin información para trabajar. Los manuales de los vehículos Tesla advierten que las carreteras con poca luz pueden degradar la calidad de lo que captan las cámaras. Es un problema que va más allá de los gatitos: cualquier objeto de bajo contraste en la oscuridad representa un riesgo.
La apuesta de Musk: solo cámaras
Musk ha sido un firme defensor de que las cámaras son suficientes para la conducción autónoma. En 2019 calificó al LiDAR como “una misión inútil” y sentenció que “cualquiera que dependa del LiDAR está condenado”. Esta semana insistió en que “las cámaras en el espectro visible pueden ver muy bien en la oscuridad cuando la IA hace el conteo de fotones”. Sin embargo, esa declaración describe lo que él cree que el software podría lograr en condiciones ideales, no lo que la flota de Austin está haciendo actualmente.
La realidad es que el servicio en Austin apenas operará hasta las 11 p.m., muy lejos de la cobertura nocturna completa que Musk ha prometido en el pasado. El lanzamiento de Robotaxi en Austin se remonta a junio de 2025, cuando el servicio limitado aceptaba viajes por invitación entre las 6 a.m. y la medianoche. Luego, los horarios se recortaron a un cierre a las 10 p.m. en todos los mercados activos de Tesla, antes de este pequeño ajuste local a las 11 p.m.
La competencia apuesta por más sensores
Mientras Tesla insiste en las cámaras, otros jugadores toman un camino distinto. Waymo, la empresa de conducción autónoma de Google, equipa sus vehículos con 13 cámaras, cuatro unidades LiDAR y seis radares. Su flota comercial ya supera los 4,000 vehículos sin conductor. Dmitri Dolgov, de Google, ha argumentado que “los sistemas de visión por cámara tienen una curva de seguridad que se aplana demasiado pronto”, lo que significa que estos sistemas dejan de volverse más seguros incluso con más kilómetros, datos y entrenamiento.
Rivian, por su parte, afirma que el sensor LiDAR ahora cuesta solo “unos cientos de dólares” por vehículo, lo que echa por tierra el viejo argumento de Musk de que el LiDAR es económicamente inviable. La industria parece moverse hacia la redundancia de sensores, no hacia la dependencia exclusiva de cámaras.
Investigaciones y obstáculos legales
La extensión del horario en Austin llega en un momento complicado para Tesla. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) está investigando 3.2 millones de vehículos Tesla por accidentes relacionados con el sistema Full Self-Driving en condiciones de poca visibilidad. Esta investigación se cruza directamente con el problema de detección de mascotas que Musk describió.
Además, hay una segunda investigación sobre si el despliegue del Cybercab es siquiera legal, ya que el vehículo no tiene volante ni pedales para que un humano tome el control. A esto se suma un incidente reciente en Austin donde un robotaxi chocó contra un bolardo, lo que puso el foco en cómo la flota maneja obstáculos estacionarios, no solo en movimiento.
¿Qué sigue para los robotaxis?
Por ahora, la operación nocturna completa (de medianoche a 6 a.m.) sigue siendo una meta lejana. Todo depende de que Tesla resuelva exactamente el problema que Musk admitió esta semana: la detección de animales de bajo contraste sobre pavimento oscuro. Hasta que eso no se resuelva, la hora extra es el límite de lo que la compañía está dispuesta a arriesgar.
Mientras tanto, en México y Latinoamérica, la conducción autónoma aún no es una realidad comercial. Tesla vende vehículos con Autopilot y Full Self-Driving como opciones, pero los robotaxis no operan en la región. Sin embargo, los avances y tropiezos de Tesla en Estados Unidos marcan la pauta de hacia dónde se dirige la industria, y nos dan una idea de los desafíos que enfrentaremos cuando estas tecnologías lleguen a nuestras carreteras.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que las cámaras son suficientes o que Tesla debería reconsiderar el uso de LiDAR? Mientras tanto, si manejas de noche, no olvides estar atento a los animales en el camino. La seguridad nunca está de más.

















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