El SEMA Show 2026 abrió sus puertas y, como era de esperarse, Ringbrothers volvió a robarse las miradas con una creación que combina lo clásico con lo brutal. Se trata de “Billie”, un Pontiac GTO convertible de 1965 que ahora esconde un corazón moderno y una dosis extra de actitud. La firma de Wisconsin construyó este auto para un cliente que quería rendir homenaje a un GTO que su madre tuvo años atrás. El dueño propuso llamarlo “Goat” (cabra), pero los de Ringbrothers sugirieron “Billie” (como Billy Goat), un guiño más juguetón al apodo que el icónico Pontiac cargó por décadas.
De Tempest a GTO: la transformación
Aunque a simple vista parece un GTO auténtico, Billie comenzó su vida como un Pontiac Tempest de 1965. Ringbrothers se encargó de ensanchar la carrocería cinco pulgadas, rediseñar las salpicaderas delanteras, alargar los estribos y añadir puertas de fibra de carbono. El cofre también es de fibra de carbono y luce insertos de aluminio maquinado y una toma de aire más grande para alimentar al motor.
Ese motor es un V8 LT4 sobrealimentado de 6.2 litros de Chevrolet, que entrega 650 caballos de fuerza y 650 libras-pie de torque, acoplado a una transmisión automática de 10 velocidades de Bowler Performance. La carrocería se monta sobre un chasis Roadster Shop Fast Track Stage III, y Billie también presume resortes coil-over Fox y frenos Brembo de seis pistones.
Las ruedas HRE G-Code son de 19 pulgadas al frente y 20 atrás, calzadas con llantas Michelin Pilot Sport Cup 2. A primera vista, Billie se ve bastante fiel al GTO original, pero al mirar de cerca notarás defensas personalizadas, nuevos contornos de faros y un panel trasero de una sola pieza de aluminio maquinado. Ringbrothers también usó fibra de carbono en la parte inferior delantera y en la sección trasera que aloja las grandes salidas de escape.
Un interior a la altura
La cabina está tapizada en piel gris y azul, mientras que el tablero se desplazó cuatro pulgadas hacia adelante y dos hacia abajo. Ringbrothers modernizó la instrumentación, instaló un nuevo sistema de control de clima y añadió un espejo retrovisor con atenuación automática. También hay una radio de fábrica restaurada que ahora tiene conectividad Bluetooth, y los detalles de aluminio se combinan con una palanca de cambios de madera.
El acabado exterior es un azul llamado Billie Goat Blue, un tono rico y brillante que contrasta con los cromados pulidos. Ringbrothers dice que la construcción completa tomó más de 5500 horas de trabajo.
¿Qué hay detrás de Ringbrothers?
Ringbrothers es conocida por sus creaciones radicales, como el Rolls-Royce “Paramount” con motor LT4 o “Enyo”, una pickup Chevy de 1948 convertida en monoplaza de carreras. Billie puede no ser tan extrema como esos proyectos, pero es una representación perfecta de la experiencia de la compañía en afinar las líneas clásicas de los muscle cars vintage.
El SEMA Show es el escaparate perfecto para este tipo de builds, y aunque Billie no es un modelo de producción, sin duda marca tendencia en el mundo de la personalización. ¿Te gustaría ver algo así en México? La escena de los autos modificados en nuestro país es fuerte, y este tipo de trabajos inspira a los entusiastas locales.
Especificaciones clave
- Motor: V8 LT4 sobrealimentado de 6.2 litros (Chevrolet)
- Potencia: 650 hp
- Torque: 650 lb-pie
- Transmisión: Automática de 10 velocidades Bowler Performance
- Chasis: Roadster Shop Fast Track Stage III
- Suspensión: Resortes coil-over Fox
- Frenos: Brembo de seis pistones
- Ruedas: HRE G-Code de 19″ (frente) y 20″ (trasera)
- Llantas: Michelin Pilot Sport Cup 2
Sin duda, Billie es una obra de arte sobre ruedas que combina la nostalgia de los años 60 con la tecnología y potencia actual. Una verdadera joya para los amantes de los autos clásicos y las modificaciones de alto nivel.

