En Detroit, Michigan, la política y el precio de la gasolina se están mezclando de una manera bastante curiosa. Resulta que Kristi Rogers, esposa del candidato republicano al Senado por Michigan, Mike Rogers, se plantó en una gasolinera Freedom Fuels, en el lado este de la ciudad, para repartir tarjetas de gasolina con un valor de… redoble de tambores… ¡10 dólares! Sí, leíste bien: una miseria comparada con lo que los habitantes de Michigan han tenido que pagar de más por los aranceles y la guerra comercial con Canadá.
Y es que, de acuerdo con datos de Yahoo! Finance, los hogares de Michigan son los más afectados per cápita por los aranceles de Trump y la guerra comercial con Canadá. Desde enero de 2025, las familias de este estado han pagado en promedio más de 5,600 dólares extra, según la National Taxpayers Union Foundation. Detroit, en particular, está sufriendo durísimo: es hogar de algunos de los códigos postales más pobres del país y depende en gran medida de la industria automotriz, que también ha sido golpeada por los aranceles.
¿Un gesto de campaña o una compra de votos?
La movida de Kristi Rogers, por supuesto, generó revuelo. Y no es para menos: en Estados Unidos, comprar votos es técnicamente ilegal, pero siempre hay lagunas legales que los candidatos aprovechan para decir que solo están “incentivando el voto”. La esposa de Rogers argumentó que estaba ayudando a aliviar el dolor en el bolsillo de los conductores, aunque fuera con solo 10 dólares. La ironía es que muchos de esos mismos aranceles que han encarecido la gasolina fueron impulsados por el propio partido de su esposo.
Pero, ¿es legal regalar tarjetas de gasolina? El código electoral de Michigan establece que es un delito menor proporcionar artículos de valor para inducir a las personas a votar o registrarse para votar. Sin embargo, abogados consultados por The Detroit News señalan que una entrega de tarjetas de regalo puede ser legal si se ofrece a todos sin condiciones, es decir, sin exigir que la persona vote o apoye a un candidato o iniciativa en particular.
Brendan Fischer, director de investigaciones estratégicas del Campaign Legal Center, dijo que no pudo encontrar otros ejemplos de un candidato federal que use fondos de campaña para pagar tarjetas de gasolina. Y es que los candidatos federales tienen prohibido usar fondos de campaña para cubrir gastos personales de cualquier persona. Esta regla fue la que criticaron cuando el entonces precandidato presidencial Andrew Yang lanzó su sorteo de “ingreso básico universal” de 1,000 dólares mensuales en 2019.
“Es una pregunta abierta si se pueden usar fondos de campaña para pagar tarjetas de gasolina, porque llenar el tanque es un gasto que existirá independientemente de la campaña”, comentó Fischer.
Y aquí viene el detalle: algunas de las personas que recibieron las tarjetas llevaban pegatinas de “Mike Rogers For Senate”, y la propia Kristi portaba una pegatina con el nombre de su esposo. Eso podría violar las leyes de financiamiento de campaña, pero seamos honestos, ¿quién va a sancionarlo? La campaña de Rogers no respondió a las preguntas de The Detroit News sobre qué mensajes de campaña se entregaban junto con las tarjetas o qué decía Kristi a los conductores en el estacionamiento.
El contexto: Michigan, aranceles y una batalla electoral cuesta arriba
Mike Rogers tiene una batalla difícil por el escaño abierto en el Senado contra el candidato progresista Abdul El-Sayed. Y en un estado donde el precio de la gasolina ronda los 4.55 dólares por galón en promedio, y donde el seguro de auto es astronómico y las carreteras destrozadas por el invierno arruinan los vehículos, cualquier alivio, por pequeño que sea, se agradece. Pero ¿realmente 10 dólares pueden cambiar la intención de voto? La campaña de Rogers parece apostar a que sí, o al menos a que genera titulares.
Mientras tanto, los habitantes de Detroit siguen lidiando con problemas mucho más grandes: empleos en la industria automotriz que peligran por los aranceles, inflación y un panorama político cada vez más polarizado. La gasolina barata suena bien, pero no soluciona nada de fondo.
¿Qué sigue para los votantes de Michigan?
La elección al Senado por Michigan se perfila como una de las más reñidas del ciclo. Los republicanos esperan que el descontento con la economía juegue a su favor, mientras que los demócratas apuestan por movilizar a los votantes con propuestas de alivio real. Mientras tanto, acciones como la de Kristi Rogers nos recuerdan que en la política estadounidense, a veces lo simbólico pesa más que lo sustancial. Y que 10 dólares de gasolina pueden ser el tema de conversación de la semana… aunque no paguen ni un cuarto de tanque.









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