Mario Andretti, leyenda del automovilismo y campeón mundial de Fórmula 1 en 1978, sorprendió al confesar que protagonizó una pelea callejera con el fallecido actor Burt Reynolds en un bar de Nueva York. La historia, que parecía sacada de una película, fue revelada por el actor Jay Chandrasekhar en una entrevista reciente, y luego confirmada por el propio Andretti al diario The Telegraph.
Según el relato de Chandrasekhar, Reynolds le contó que en una ocasión, en un bar neoyorquino, un hombre comenzó a provocarlo. La discusión subió de tono y terminaron afuera, en pleno invierno. “Era febrero en Nueva York, hacía unos 20 grados Fahrenheit (-6 °C)”, recordó el actor. Los dos hombres se rodearon en la calle, listos para pelear. Reynolds, famoso por su papel en “Smokey and the Bandit” y por su participación en la película “Driven” (2001), basada en la serie CART IndyCar, contó que el otro tipo le dio un golpe tan fuerte que lo dejó impresionado. “Pero soy Burt Reynolds, ¿no? Así que le devolví el golpe y nos dimos duro”, narró.
Después de unos dos minutos de intercambio de golpes, Reynolds propuso una tregua. “Le dije: ‘¿Podemos tomar un descanso?’. Y el tipo respondió: ‘Sí, claro’. Entonces me acerqué y le dije: ‘Hola, soy Burt Reynolds’. Y él me contestó: ‘Yo soy Mario Andretti’”. Así, ambos se reconocieron y, según Andretti, la pelea terminó con una cerveza juntos.
La versión de Andretti
El propio Mario Andretti confirmó la anécdota al Telegraph. “Creo que fui un poco más rápido que él”, dijo entre risas. “Pero sí, le gané la pelea. Después nos tomamos una cerveza juntos”. El campeón de F1, nacido en Italia pero nacionalizado estadounidense, es una de las figuras más importantes del automovilismo mundial, con victorias en IndyCar, NASCAR y Fórmula 1.
La pelea ocurrió en los años 70, cuando ambos eran celebridades en Estados Unidos. Reynolds, que murió en 2018, era un actor de gran popularidad, y Andretti, un piloto de élite. El encuentro fortuito en un bar de Nueva York quedó como una anécdota curiosa que ahora sale a la luz.
Un encuentro de leyendas
Burt Reynolds y Mario Andretti compartieron algo más que una pelea: ambos estuvieron vinculados al mundo del automovilismo. Reynolds protagonizó la película “Driven” (2001), dirigida por Renny Harlin y basada en la serie CART IndyCar. Aunque la cinta no fue un éxito de crítica, mostró el interés del actor por las carreras. Andretti, por su parte, es una leyenda viva de las pistas, con una trayectoria que abarca varias décadas y categorías.
La anécdota de la pelea se suma a otras historias curiosas de pilotos y celebridades. En el mundo del deporte motor, no es raro que los protagonistas tengan encuentros inesperados fuera de las pistas. Pero pocas veces una pelea termina en amistad y con una cerveza de por medio.
Reacciones y contexto
La historia fue revelada por Jay Chandrasekhar, comediante y actor conocido por su participación en la serie “Community” y en la película “Super Troopers”. Chandrasekhar contó que Reynolds le narró la pelea en una ocasión, y que él quedó fascinado con la historia. Luego, al confirmarla Andretti, la anécdota se volvió viral en redes sociales.
Mario Andretti, de 86 años, sigue siendo una figura activa en el automovilismo. Recientemente ha estado involucrado en proyectos relacionados con la Fórmula 1, como la posible llegada de un equipo Andretti a la categoría. Aunque la pelea con Reynolds ocurrió hace décadas, demuestra que el carácter competitivo del piloto va más allá de las pistas.
Por su parte, Burt Reynolds falleció en 2018 a los 82 años, dejando un legado en el cine y la televisión. Su participación en “Driven” lo vinculó al mundo de las carreras, y ahora esta anécdota lo une aún más a la historia del automovilismo.
¿Qué nos deja esta historia?
Más allá de la curiosidad, la pelea entre Andretti y Reynolds refleja la personalidad de dos figuras que no se dejaban intimidar. También muestra que, en el mundo del espectáculo y el deporte, los encuentros fortuitos pueden convertirse en leyenda. Para los fans de la Fórmula 1 y del cine, es un recordatorio de que las leyendas también tienen su lado humano y hasta violento.
La historia también resalta la importancia de la comunicación: después de los golpes, ambos se identificaron y terminaron como amigos. Una lección de que, a veces, las rivalidades se resuelven con una cerveza.
Sin duda, una anécdota que se suma a la rica historia del automovilismo y que seguramente será recordada por mucho tiempo.

