Si alguna vez te has preguntado qué se necesita para ser un doble de riesgo, la nueva película The Stunt Driver te da una respuesta cruda y divertida. Se trata de una tragicomedia que narra la vida de Ken Carter, un temerario canadiense que intentó saltar el río San Lorenzo en un Lincoln Continental modificado con un cohete. La cinta, dirigida por Michael Dowse y protagonizada por Jay Baruchel, llegó a los cines en septiembre y promete emocionar a los amantes de la velocidad y las historias de superación.
¿Quién fue Ken Carter y por qué su historia merece una película?
Ken Carter fue un stuntman canadiense famoso por sus acrobacias automovilísticas en las décadas de 1970 y 1980. Su sueño más ambicioso: saltar un milla (1.6 km) sobre el río San Lorenzo, desde Ontario hasta el estado de Nueva York, a bordo de un Lincoln Continental de 1970 equipado con un cohete y alas. El intento, como era de esperarse, terminó en el agua. Pero su historia es mucho más que un fracaso: es un retrato de la obsesión, el riesgo y la fama.
La película no solo muestra el salto, sino también la rivalidad de Carter con el legendario Evel Knievel, interpretado por Ben Foster. Knievel, el showman por excelencia de los años 70, es presentado como el antagonista que opaca a Carter. La trama explora la lucha de Carter por destacar en un mundo donde la fama es esquiva y peligrosa.
Detrás de cámaras: anécdotas de la filmación
Jay Baruchel, conocido por sus papeles en Knocked Up y This Is the End, se pone en la piel de Carter. En una entrevista, Baruchel contó que filmar las escenas dentro del auto fue un desafío, especialmente porque el vehículo utilizado terminó sumergido en un lago antes de grabar los primeros planos. “Tuvimos que hacer todos mis close-ups dentro del auto después de que estuvo en el lago. Olía a basura y atún viejo”, relata entre risas.
El director Michael Dowse también enfrentó obstáculos. Reconstruir el Lincoln Continental modificado fue un proceso complicado, ya que no existían planos del auto original. El diseñador de producción Jean-André Carrière recurrió a fotos históricas y a la ayuda del documentalista de The Devil at Your Heels, quien poseía un fragmento de la fibra de vidrio original. Aunque al principio se negó a compartirlo, finalmente accedió a llevar la pieza a Home Depot para igualar el color. “Fue una odisea”, admite Dowse.
A pesar de los contratiempos, el equipo logró recrear el vehículo. Sin embargo, el auto construido para la película no tenía motor; solo un sistema de dirección. “No servía ni para cortar el pasto”, bromea Baruchel. Para las escenas de acrobacias tempranas, el actor manejó un Chevy de los años 50 que describió como “un montón de basura horrible” por sus fallas mecánicas.
El legado de Ken Carter y su impacto en la cultura
La historia de Ken Carter no es solo una curiosidad canadiense. Su intento de saltar el río San Lorenzo capturó la imaginación del público y se convirtió en un símbolo de la audacia humana. La película The Stunt Driver rescata ese espíritu y lo presenta con un tono tragicómico que equilibra el drama y el humor.
Además, la cinta rinde homenaje a la era dorada de los dobles de riesgo, cuando las acrobacias se hacían sin tantas medidas de seguridad. Para los fanáticos de los autos, ver el Lincoln Continental modificado en pantalla es un deleite, aunque sea por unos minutos antes de estrellarse.
¿Qué hay del Lincoln Continental y otros autos icónicos?
El Lincoln Continental de 1970 es el protagonista silencioso de la historia. Este auto de lujo fue modificado con un cohete y alas para el salto. Aunque no era un vehículo de alto rendimiento, su tamaño y peso lo hacían ideal para el espectáculo. En la película, se recreó con detalle, aunque sin motor funcional.
Para los amantes de los autos, la película también muestra otros vehículos de la época, como el Chevy de los años 50 que Baruchel tuvo que manejar. Estos autos clásicos son un recordatorio de una era en la que la potencia y el estilo importaban más que la eficiencia.
Recepción y disponibilidad
The Stunt Driver se estrenó en septiembre y ha recibido críticas positivas por su enfoque fresco y su mezcla de géneros. Aunque está ambientada en Canadá, la historia de Ken Carter resuena con audiencias de todo el mundo, incluyendo México y Estados Unidos, donde los dobles de riesgo y las acrobacias automovilísticas tienen un lugar especial en la cultura popular.
Por ahora, no hay planes confirmados para su estreno en cines de México o Latinoamérica, pero se espera que llegue a plataformas de streaming en los próximos meses. Si te gustan las historias de autos, velocidad y personajes excéntricos, esta película es para ti.
Conclusión
La vida de Ken Carter es un recordatorio de que a veces los sueños más locos son los que nos definen. The Stunt Driver captura esa esencia con humor y corazón, y nos regala una mirada íntima a un mundo donde el riesgo es el pan de cada día. No te pierdas esta joya tragicómica que celebra la pasión por los autos y la valentía de perseguir lo imposible.
















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