La industria automotriz alemana sigue en jaque. Ahora es Mercedes-Benz la que podría sumarse a Volkswagen en la difícil decisión de cerrar plantas de producción locales que ya no considera competitivas. La noticia, revelada esta semana, sacude a un sector que enfrenta presiones por costos, competencia china y aranceles.
El anuncio que puso en alerta a los trabajadores
Michael Schiebe, jefe de producción de Mercedes, se reunió con empleados de la planta de Sindelfingen, en Alemania, y les dijo que el objetivo claro es mantener todas las ubicaciones alemanas. Sin embargo, lanzó una advertencia: “Si no podemos lograrlo, tendremos que cerrar una planta de ensamblaje y una de trenes motrices en Alemania”.
La empresa busca acordar nuevas medidas de costos con el sindicato IG Metall, que representa a miles de trabajadores. Además, según declaraciones a Reuters, Mercedes necesita “condiciones marco que impulsen la productividad en Alemania”.
La reacción del sindicato
IG Metall no se quedó callado. “Amenazar con cerrar plantas no es la forma de construir el futuro”, señalaron. “Quien recurra a tales amenazas debe esperar nuestra resistencia decidida. Si la junta directiva cree que puede presionar a los empleados con el ultimátum de ‘concesiones o cierre’, nuestra respuesta es un claro ‘no mientras estemos nosotros'”.
Hasta ahora, Schiebe no especificó cuáles de las siete plantas de motores y tres de ensamblaje que Mercedes opera en Alemania están en riesgo.
Un problema que también golpea a Volkswagen
La situación de Mercedes es similar a la de Volkswagen, que según reportes recientes evalúa cerrar cuatro plantas alemanas entre 2031 y 2034. Ambas marcas han sido duramente afectadas por la creciente competencia de fabricantes chinos como BYD, Geely, GAC y Changan, cuyos vehículos suelen tener precios mucho más bajos.
En el segundo trimestre, las ventas de Mercedes en China cayeron un 30% y la compañía registró un deterioro de 800 millones de dólares en ese mercado. A esto se suman los altos aranceles: solo en 2025, la automotriz absorbió un golpe de 1,100 millones de dólares por tarifas de Estados Unidos.
¿Qué significa esto para México y Latinoamérica?
Por ahora, los posibles cierres se limitan a Alemania. Mercedes-Benz tiene operaciones en México, donde produce la Clase A y la GLB en su planta de Aguascalientes, además de importar modelos como la GLC, GLE y la emblemática Clase G. Hasta el momento, la marca no ha anunciado cambios en sus planes para la región.
Sin embargo, la crisis en Europa podría tener efectos indirectos: si Mercedes reduce su capacidad global, es posible que reasigne producción a plantas más eficientes, como las de México o Estados Unidos. Esto podría traducirse en más modelos producidos localmente o, por el contrario, en una menor disponibilidad de versiones europeas.
El avance imparable de los autos chinos
La competitividad de las marcas chinas no es un fenómeno exclusivo de Europa. En México, firmas como BYD, MG, Changan y GAC han ganado terreno con precios agresivos y tecnología de punta. De hecho, BYD ya anunció planes para producir autos eléctricos en México, lo que intensificará la competencia.
Para Mercedes, la presión es doble: por un lado, debe reducir costos en Europa; por otro, enfrenta aranceles en Estados Unidos y una caída en China. La marca está apostando fuerte por la electrificación, pero el camino no es sencillo.
¿Qué sigue para Mercedes?
La automotriz alemana confirmó que busca un acuerdo con los trabajadores para mejorar la productividad. Mientras tanto, los ojos están puestos en las negociaciones con IG Metall. Si no hay acuerdo, los cierres podrían concretarse, lo que representaría un golpe histórico para la marca de la estrella.
En México, los fanáticos de Mercedes pueden estar tranquilos por ahora: la producción en Aguascalientes continúa y los modelos importados siguen llegando. Pero la industria está en constante cambio y nadie está exento de los vaivenes globales.
Datos clave:
- Mercedes-Benz opera 7 plantas de motores y 3 de ensamblaje en Alemania.
- Las ventas en China cayeron 30% en el segundo trimestre.
- La empresa perdió 1,100 millones de dólares por aranceles de EE.UU. en 2025.
- Volkswagen también evalúa cerrar cuatro plantas entre 2031 y 2034.
Sin duda, tiempos complicados para los gigantes alemanes. Habrá que ver cómo reacciona el mercado y si México sale beneficiado o perjudicado con estos movimientos.
















Leave a Reply