América Latina compra 6 millones de motos al año

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Las motocicletas están conquistando América Latina a un ritmo que nadie esperaba. Según un reciente reportaje de The Economist, las ventas anuales de motos en la región pasaron de aproximadamente 3 millones en 2019 a 6 millones en 2025, un crecimiento que duplica en solo seis años todo lo que se había visto antes. Colombia, México y Brasil lideran esta explosión, y las cifras son contundentes: en México, el parque de motocicletas se multiplicó por más de cuatro en la década que terminó en 2025, al pasar de 2.6 millones a 10.5 millones de unidades. Es decir, hoy hay más de 10 millones de motos rodando por las calles mexicanas, una cifra que transforma la movilidad del país.

Este fenómeno no es casual. En una región donde el transporte público muchas veces es insuficiente y los autos nuevos siguen siendo un lujo para muchos, la moto se ha convertido en la herramienta perfecta para moverse sin endeudarse. Pero hay más: los gobiernos han impulsado activamente su uso. En Colombia, por ejemplo, más del 90% de las motos que se venden se ensamblan localmente, y las motos de hasta 125cc están exentas del impuesto vehicular, además de que no pagan peajes. En Brasil, en junio de 2025 se lanzaron créditos subsidiados para que los repartidores de delivery puedan comprar motos fabricadas en el país. Estas políticas no solo benefician a los usuarios, sino que también fortalecen la industria nacional.

¿Por qué las motos son el rey de la movilidad en Latinoamérica?

La respuesta corta: son baratas, prácticas y fáciles de mantener. Para los trabajadores de menores ingresos, los repartidores de aplicaciones, los jóvenes y cualquier persona que necesita moverse rápido y sin grandes inversiones, una moto representa libertad sin deudas. A diferencia de un auto, una moto se puede reparar en cualquier taller de barrio, y las refacciones suelen ser mucho más económicas. Además, el rendimiento de combustible es imbatible: muchas motos de baja cilindrada recorren más de 40 kilómetros por litro, lo que las hace ideales para el tráfico denso de ciudades como Ciudad de México, Bogotá o São Paulo.

El informe de The Economist también señala que en 2010 había apenas cinco motos registradas por cada 100 personas en la región. Para 2024, esa cifra ya era de 14. Es decir, casi el triple en poco más de una década. Este crecimiento refleja un cambio cultural profundo: la moto ya no es solo un vehículo recreativo, sino una herramienta de trabajo y supervivencia para millones.

El impacto en la industria y las marcas

Con semejante volumen de ventas, América Latina se ha vuelto un mercado prioritario para los fabricantes. Marcas como Honda, Yamaha, Bajaj, Italika y Suzuki han intensificado su presencia en la región, lanzando modelos específicos para estos mercados. De hecho, muchas de las motos más vendidas en México y Colombia son de baja cilindrada (entre 100cc y 250cc), diseñadas para el uso diario y con precios accesibles que rondan los 20,000 a 50,000 pesos mexicanos.

Sin embargo, este crecimiento también plantea retos. La seguridad vial es uno de los principales: con más motos en las calles, los accidentes aumentan, y en muchos países las regulaciones sobre casco y equipo de protección aún son débiles. Además, la infraestructura no siempre acompaña: las carreteras y avenidas no están diseñadas para un flujo tan alto de vehículos de dos ruedas.

¿Qué sigue para el mercado latinoamericano?

La tendencia apunta a que la moto seguirá ganando terreno. Con una clase media en expansión y una creciente demanda de movilidad eficiente, se espera que las ventas sigan subiendo. Las marcas están apostando por modelos eléctricos de bajo costo, como los scooters eléctricos que ya se ven en ciudades como Ciudad de México y Medellín. Aunque la infraestructura de carga aún es limitada, el potencial es enorme.

Por otro lado, la prioridad que los fabricantes dan a Europa y Norteamérica podría estar cambiando. Con mercados asiáticos y latinoamericanos en pleno auge, es cuestión de tiempo para que las novedades lleguen primero a estas regiones. Los usuarios latinoamericanos exigen motos más económicas, resistentes y con tecnología acorde a sus necesidades: inyección electrónica, frenos de disco y hasta conectividad básica.

Consejos para quienes están pensando en comprar moto

  • Elige según tu uso: si es para ciudad, una moto de 125cc a 150cc es suficiente; si necesitas viajar en carretera, considera al menos 250cc.
  • Revisa el costo de mantenimiento: las marcas con mayor presencia en tu país suelen tener refacciones más baratas y talleres disponibles.
  • Equípate bien: casco certificado, guantes y chamarra con protecciones no son un lujo, son una necesidad.
  • Considera el seguro: aunque no es obligatorio en todos los países, un seguro de responsabilidad civil te protege ante cualquier imprevisto.

El boom de las motos en América Latina es una realidad que está redefiniendo la movilidad urbana. Con millones de nuevos riders cada año, la región se consolida como un actor clave en la industria global. Y tú, ¿ya te subiste a una?

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