Si eres fan de los buggies y de la historia del automovilismo, seguro has oído hablar del Meyers Manx, ese icónico buggy de los años 60 que se volvió un símbolo de la cultura playera de California. Pero lo que muchos no saben es que Bruce Meyers, su creador, no se detuvo ahí. Después del éxito del Manx, desarrolló un segundo modelo igual de salvaje pero más enfocado al asfalto: el Karma Coachworks SR2. Y ahora, una unidad de este raro ejemplar está a la venta en Bring a Trailer, la plataforma de subastas en línea (que, al igual que Car and Driver, forma parte de Hearst Autos).
¿Qué es el Karma Coachworks SR2?
El SR2 es un buggy que nació como una evolución del Manx original. La historia es curiosa: el Meyers Manx original fue un éxito rotundo, pero Bruce Meyers vendió su empresa en 1971. Aun así, su legado continuó gracias a Karma Coachworks, una compañía con sede en Cosa Mesta, California, que decidió retomar el concepto con el visto bueno de Meyers. Así surgió el SR2, un vehículo que mantiene la esencia del buggy pero con un toque más urbano y deportivo.
El SR2 que se subasta tiene una particularidad: su chasis proviene de un Volkswagen de 1970, aunque el auto se construyó un poco después. Esto significa que su año de fabricación es un poco incierto, pero lo que sí es seguro es que se trata de una pieza genuina de la historia del automovilismo.
Diseño y características: un buggy con estilo propio
El SR2 no pasa desapercibido. Con su carrocería de fibra de vidrio en color negro brillante, este buggy tiene un aire que recuerda al Batimóvil de juguete. Y no es para menos: en tan solo 80 pulgadas de distancia entre ejes, los diseñadores lograron meter un montón de elementos llamativos.
- Alerón trasero: le da un toque deportivo y agresivo.
- Puertas de tijera: un detalle poco común en un buggy, que le suma espectacularidad.
- Llantas traseras extra anchas: para un agarre y una presencia imponente.
- Techo removible y ventanas laterales desmontables: ideal para disfrutar del sol y el viento.
El interior es sencillo pero funcional, como corresponde a un vehículo de este tipo. La diversión está garantizada.
Motor y desempeño: corazón Volkswagen
Bajo el cofre trasero, el SR2 monta un motor Volkswagen de 1.6 litros, un flat-four (bóxer de cuatro cilindros) que, con el carburador Holley “Bugspray” 2110, entrega alrededor de 70 caballos de fuerza. Parece poco, pero considera que este buggy pesa casi lo mismo que una alberca infantil: la relación peso-potencia es excelente para divertirse.
La transmisión es manual de cuatro velocidades con palanca Hurst, lo que promete un manejo preciso y emocionante. Además, el SR2 lleva la certificación genuina de Manx, lo que lo convierte en una pieza codiciada por coleccionistas.
Historia y rareza: solo 200 unidades del SR original
El SR2 es la evolución del SR (Street Roadster), que se produjo en 1970. De la primera generación del SR solo se fabricaron 200 unidades, lo que lo hace extremadamente raro. Una de esas unidades llegó a manos del empresario Malcolm Bricklin y pudo haber inspirado el SV-1, otro auto de carrocería de fibra de vidrio. El SR2, por su parte, fue desarrollado por Karma Coachworks con la asesoría de Meyers, manteniendo la receta simple: carrocería de fibra de vidrio sobre un chasis Volkswagen acortado.
Este ejemplar en particular está en subasta en Bring a Trailer, y la puja termina el 21 de octubre. Si tienes la oportunidad y el presupuesto, podrías llevarte una pieza única de la historia del automovilismo.
¿Llegó a México o Latinoamérica?
El Meyers Manx y sus derivados, como el SR2, fueron fenómenos principalmente en Estados Unidos, especialmente en California. En México, los buggies tuvieron cierta popularidad en los años 70 y 80, sobre todo en zonas costeras, pero no hay registro de que el SR2 se haya comercializado oficialmente en el país. Sin embargo, algunos ejemplares pudieron llegar de manera independiente. Hoy en día, estos vehículos son piezas de colección que se buscan en subastas internacionales.
Un legado que sigue vivo
El SR2 es una parte olvidada pero fascinante de la historia de Bruce Meyers. Aunque no tuvo el mismo impacto que el Manx original, representa la evolución de una idea y el ingenio de un hombre que revolucionó la forma de divertirse sobre ruedas. Si eres amante de los autos clásicos y de las historias curiosas, este buggy merece un lugar en tu radar.
La subasta en Bring a Trailer es una oportunidad para los coleccionistas de adquirir un vehículo con certificación Manx y una historia única. ¿Te animarías a ponerle las manos encima?

















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